
En la escuela tengo una materia llamada MIC (Metodología instrumental en las Ciencias Naturales).
En este tercer trimestre, para que mi profesora pueda evaluar individualmente a sus alumnos, nos ha pedido realizar un trabajo de investigación eligiendo un tema cualquiera relacionado con las Ciencias Naturales.
Los temas son muy diversos: alcaloides, fecundación, cáncer de útero, lactancia, muerte súbita, bulimia, anorexia, VIH, salud reproductiva, toxoplasmosis, leucemia, huesos de cristal, alcoholismo, autismo, síndrome de Down, entre otros temas muy interesantes que en este momento no puedo recordar.
Al principio me costó decidirme, pero estando a a dos días de tener que presentar la carpeta con el tema me llegó la inspiración. DESEQUILIBRIO EN LOS ECOSISTEMAS un tema original, ya que la mayoría de las exposiciones tratan de patologías, y además importante, ya que esto puede ocasionar problemas para el futuro y para el presente también.
Me gustaría compartir con ustedes este trabajo, el cual lo realice con esmero.
Espero que les guste, después les voy a contar como me fue en la exposición.
Desequilibrio en los ecosistemas
Hipótesis
¿Las pérdidas y/o alteraciones de los factores de un ecosistema (ya sean bióticos o abióticos) pueden provocar cambios nocivos en el ambiente?
Marco teórico
¿Las pérdidas y/o alteraciones de los factores de un ecosistema (ya sean bióticos o abióticos) pueden provocar cambios nocivos en el ambiente?
Marco teórico
Un ecosistema es una comunidad ubicada en un lugar físico, el hábitat, en el que todos están relacionados, los seres vivos y los inertes. Hay una estrecha vinculación entre los seres vivos, tanto que cuando falta uno se daña a todo el ecosistema, en un efecto conocido como efecto cascada. Las razones por las que puede dañarse un factor son varias. Pueden ser tanto naturales como provocadas por el hombre. Si bien, el hombre no puede combatir con las catástrofes naturales, si puede mediante su accionar evitar provocar daños en los ecosistemas. Es por eso que tomando ciertas medidas preventivas y teniendo especial cuidado en las acciones que pueden provocar daño se logrará preservar los ecosistemas. Es importante porque gracias a ellos se mantiene el equilibrio que permite una vida saludable y armoniosa para todos los seres vivos.
Introducción
A lo largo de los siglos han existido cambios que han afectado a los ecosistemas del planeta. Algunos han sido por causas naturales como por ejemplo las glaciaciones, las mareas, las migraciones de animales, terremotos, erupciones volcánicas, etc.
Pero también, con el tiempo, las acciones ambiciosas del hombre han contribuido a la transformación de los ambientes naturales casi siempre en forma irreversible. Por ejemplo la deforestación, la contaminación, la caza furtiva, la introducción de especies exóticas etc. Todas estas acciones comprometen seriamente el equilibrio ecológico afectando la biodiversidad y el normal ciclo de la naturaleza.
Para comprender la dimensión del daño que se puede provocar en nuestro hábitat, es imprescindible comprender, primero, que es un ecosistema y como funciona.
El objetivo de este trabajo es ayudar a comprender la gravedad de este tema que a veces se toma con liviandad, sin saber que los principales afectados somos nosotros.
Los ecosistemas
La ecología es una ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con el ambiente en el que viven. Para ello, considera que los seres vivos y el ambiente constituyen sistemas. Debido a la gran diversidad de organismos, la variedad de ambientes en los que habitan y las múltiples relaciones que se producen entre los seres vivos, los ecólogos trazan límites imaginarios para poder estudiar solo una porción de la naturaleza. Esa parte que los ecólogos establecen como su objetivo de estudio se llama ecosistema. Tanto una laguna como una selva, un mar como un desierto, son ecosistemas. Pero también lo son el tronco de un árbol o un charco, en los que es posible observar una variedad de organismos que se relacionan entre sí y con su entorno.
Los componentes de un ecosistema
Todo ser vivo puede considerarse un sistema abierto, y, al mismo tiempo, es parte integrante de sistemas más complejos, dentro de los cuales se relaciona con otros organismos, sean de su misma especie, o de otra. Cada conjunto de seres vivos de la misma especie forma una población del ecosistema, y el conjunto de esas poblaciones, la comunidad de un ecosistema.
Además de relacionarse con otros organismos de la población o de la comunidad de la que forman parte, los seres vivos también se relacionan con los componentes no vivos del ambiente y, al mismo tiempo, los modifican. Por ejemplo: las plantas y la fotosíntesis.
Los seres vivos constituyen los componentes bióticos de los ecosistemas. El agua, el suelo y el aire, entre otros, son parte el ambiente físico que rodea a los seres vivos, y constituyen los componentes abióticos de los ecosistemas.
Los componentes abióticos influyen de manera decisiva en el tipo de vegetación que crece en un ecosistema determinado. El tipo de suelo, la cantidad de luz solar aprovechable, la disponibilidad del agua, la humedad del aire, las temperaturas, la altura del terreno y los vientos se combinan para dar lugar a ecosistemas muy diversos como, por ejemplo, la selva basal, la selva montaña, el bosque montano, la prepuna y la puna.
La alimentación en los ecosistemas
Un ecosistema se caracteriza por las continuas transformaciones de la materia y de la energía que se producen en él. Estas transformaciones estás asociadas, en gran parte, con la necesidad de alimentación de los seres vivos, es decir, con la incorporación de materiales que puedan ser convertidos por los organismos en nutrientes y energía.
La transferencia de materia y energía de unos seres vivos a otros en forma de alimento establece entre ellos una seria de relaciones, conocidas como relaciones alimentarias o tróficas. Las relaciones tróficas se organizan a través de diversos niveles, según el modo de alimentación de los organismos.
La transferencia de materia y energía de unos seres vivos a otros en forma de alimento establece entre ellos una seria de relaciones, conocidas como relaciones alimentarias o tróficas. Las relaciones tróficas se organizan a través de diversos niveles, según el modo de alimentación de los organismos.
Los niveles tróficos
En todos los ecosistemas, el primer nivel trófico es el de los productores, integrado por los organismos autótrofos. Son autótrofos aquellos organismos capaces de transformar la energía lumínica recibida del sol en energía química, por medio de la fotosíntesis. Parte de la energía química obtenida de esta forma es aprovechada por los organismos fototosintetizadores para llevar a cabo sus funciones vitales. La energía que no utilizan los productores se acumula en sus estructuras vivas, por lo cual puede ser transferida al resto de los seres vivos, que son heterótrofos y conforman los restantes niveles tróficos. A diferencia de los organismos autótrofos, los heterótrofos deben obtener la energía a partir de los alimentos producidos por otros.
El segundo nivel trófico se inicia con los consumidores, los cuales se disponen, a su vez, en diversos subniveles. Así, se distinguen los herbívoros o consumidores de primer orden, los consumidores de segundo orden, que se alimentan de los herbívoros, y los consumidores de tercer orden y cuarto orden, integrados por los carnívoros que se alimentan de los consumidores de segundo o de tercer orden según el caso.
El tercer nivel trófico corresponde a los descomponedores. Los descomponedores son organismos heterótrofos que obtienen nutrientes y energía de la degradación de la materia orgánica que forma parte de los restos de cadáveres y de los desechos de organismos, la cual transforman en materiales inorgánicos. Este nivel está integrado por diversos tipos de bacterias y hongos. Además de estos dos, existen otros organismos que ayudan a reciclar la materia muerta. Entre ellos, se encuentran la lombriz de tierra, algunos insectos y crustáceos, y los buitres y los cóndores. Estos animales, conocidos como detritívoros, se alimentas de restos orgánicos.
En la mayoría de los casos, los seres vivos se alimentan de distintos tipos de organismos. Por ello, si se establecen todas las alternativas de alimentación que presentan los seres vivos de una comunidad, no se obtendrá una cadena, sino una red alimentaria, en donde cada integrante puede ocupar diferentes niveles tróficos, según su tipo de alimentación.
La continuación del trabajo en el próximo posteo


3 comentarios:
Muy muy interezante, que padre que les propongan hacer trabajos tan buenos, y en especial este tipo de temas se deberian exponer mas seguido, nos intereza a todos, ojalá te vaya muy bien con la calificación, saludos
Gracias Estrella, soy la número 32 en exponer (penultima, je je)y vamos como por la exposición 5.
En verdad hasta ahora todas han estado bastate bien y hemos aprendido un monton de cosas.
Me parece bueno que sean individuales, de esa forma el alumno puede demostrar su potencial.
En fin, ya veremos que sale.
Hola. Estaba buscando alguna referencia para un tema de trabajo de investigación y vi tu publicación y me pareció muy interesante.
Si no es de gran molestia , serias tan amable de enviarme información o enviarme links de paginas que te ayudaron a hacer el trabajo, para que pueda hacer el mio por favor.
Mi email es : makinto_10@hotmail.com
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